El Osasuna busca tener una temporada histórica

Pamplona podría estar más asociada con el encierro en el festival de San Fermín, pero esta ciudad escondida en la esquina noreste de España también pertenece a un equipo de fútbol que muestra signos tempranos de promesa en las etapas iniciales de este nuevo La temporada liguera.

El Club Atlético Osasuna logró una victoria por 2-0 sobre el CF Cádiz el domingo, lo que significó que ganaron sus dos primeros partidos en La Liga por primera vez desde la temporada 1981-82. Si bien sus posibilidades de estar en la contienda por un puesto entre los cuatro primeros son escasas, ciertamente podrían imaginar sus posibilidades de colarse en un puesto europeo en función de lo que han mostrado hasta ahora.

Pero el entrenador Jagoba Arrasate no permite que su equipo se adelante, diciendo después del partido contra el Cádiz que el equipo ha tenido la ventaja de jugar sus dos primeros partidos de la temporada en casa. La casa en cuestión, por supuesto, es El Sadar, uno de los estadios más vibrantes y subestimados de España. Su Muro Rojo es una de las únicas zonas seguras de pie que encontrarás en el país, y crea una atmósfera única en este estadio cerrado e íntimo que evidentemente estuvo presente en los dos primeros encuentros de la temporada de Osasuna.

Si bien tres de los cuatro goles del equipo han llegado desde el punto de penalti, Los Rojillos son un equipo capaz de amenazar tanto en el juego abierto como en las jugadas a balón parado. El jugador estrella Chimy Ávila, que ha marcado en ambos partidos, dijo que después del partido su equipo estaba mostrando verdadero “ADN navarro”. Quizás este comentario se entienda mejor sabiendo que la región de Navarra, donde se encuentra Pamplona, ​​se enorgullece de ser norteños resistentes y flexibles con una gran proporción de la población trabajando en la industria y el clima típico es sombrío británico en el mejor de los casos.

Ese ADN navarro no lo personifica mejor que el joven talento Aimar Oroz. El joven de 20 años fue ampliamente considerado como su mejor jugador contra el Cádiz y ya es el favorito de los fanáticos después de haber llegado a las categorías inferiores de su academia Tajonar. Ha demostrado su valía tanto en la banda derecha como en la delantera junto al argentino Ávila y Ante Budimir. Sus contribuciones pueden resultar cruciales a medida que avanza la temporada y el club espera mantenerlo cuando llegue la próxima ventana de transferencia, ya que ya está en el radar de algunos de los equipos de élite del país.

Una dura prueba le espera a Osasuna, ya que viajan al Estadio Benito Villamarín este fin de semana, hogar del Real Betis. Esperarán que jugadores como Oroz y compañía mantengan su forma cuando se enfrenten a uno de los equipos más en forma en España de 2022. Al igual que un invierno en Navarra, habrá condiciones más duras para capear, sin duda, como el club buscará aprovechar su solidaridad en la mitad de la tabla de los últimos años y avanzar hacia un lugar improbable pero ciertamente alcanzable en la competencia europea al final de la temporada.