El plan de Laporta con la nueva joya del Borussia Dortmund

Que Memphis Depay tiene las horas contadas en el FC Barcelona es algo que no admite dudas y su salida en enero es una de las premisas establecidas desde hace algunas semanas por la directiva que encabeza Joan Laporta. El presidente catalán sabe que el jugador neerlandés no cuenta para Xavi Hernández, tal y como refleja su poco protagonismo en el equipo desde que el técnico tomó posesión de su cargo hace un año atrás, y el mandatario culé tratará de aprovechar el adiós del jugador para reforzar la delantera con una de las dos opciones que encabezan la lista blaugrana: Youssufa Moukoko y Wilfried Zaha.

El joven delantero del Borussia Dortmund viene dando que hablar desde la campaña precedente ya que, tras la salida de Erling Haaland del conjunto alemán, se vio obligado a asumir un rol inesperado como referencia de ofensiva del equipo. Aunque esa mencionada juventud, 17 años, generaba dudas sobre su capacidad para hacer frente a las elevadas expectativas depositadas sobre él, Moukoko viene demostrando a base de goles y de buenas actuaciones que está sabiendo suplir a Haaland de una forma notable (salvando las distancias con el noruego) y además que está preparado para dar un salto de calidad mayor en su carrera.

Es por eso que el Barcelona, a sabiendas de que el futbolista está dispuesto a cambiar de aires al finalizar el curso, tratará de ficharle el próximo verano, eso sí, siempre y cuando en enero no haya puesto en marcha Laporta el otro plan que resalta en la agenda culé para fortalecer la parcela ofensiva.

Wilfried Zaha está siendo uno de los nombres propios de la temporada, algo que ha situado al delantero de 29 años en la agenda del Barça para reforzar la delantera de cara al segundo tramo de la campaña. Es precisamente aquí donde el marfileño ostenta una diferencia con el mencionado Moukoko. La salida invernal de Memphis Depay es incuestionable y Laporta tratará de aprovechar al neerlandés para hacerse con el africano con un intercambio que también incluiría una cifra a favor del Crystal Palace. La traba para cerrar este negocio, que el neerlandés acepte llegar a un equipo cuyo mayor reto es permanecer en la categoría.