El Real Madrid no tiene pensado una subasta por Endrick y Bellingham

Bellingham y Endrick son los dos objetivos a lograr a corto plazo que se ha marcado la dirección deportiva del Real Madrid. El inglés con el deseo de que se pueda incorporar en el mercado de verano en 2023 y el brasileño para el de un año después, ya que antes es imposible. No son los únicos jugadores que están siendo observados por la dirección deportiva del club blanco, pero sí los que corren peligro de ser seducidos por otros equipos.

Al igual que ha sucedido con los últimos fichajes, tanto con traspaso y negociación con un club, como con jugadores sin compromiso alguno y mal llamados a coste cero, los límites los marcan los dirigentes blancos y no admiten subasta alguna. Por este motivo se trabaja a fondo durante los meses previos a la operación y el factor fundamental pasa a ser la voluntad del futbolista. No hay otra. Sin esa complicidad, resulta casi imposible competir en lo económico.

En los dos casos, la fidelidad y el deseo de vestir de blanco madridista parece asegurado, pero ha llegado el momento de la aparición de terceros equipos y de intereses ajenos, en ocasiones, al deseo del jugador en cuestión. En el caso de Bellingham, el inglés hizo llegar al Real Madrid su gusto por jugar en el Santiago Bernabéu como local y de hecho se resistió a renovar, pero la súbita y millonaria aparición del Liverpool ha cambiado el escenario.