Historia del Mundial: los más jóvenes y veteranos en jugar una final

El historial de las finales de los Mundiales para localizar a los futbolistas que disputaron una con más y menos edad. En esos rankings pueden entrar también algunos de los participantes con Argentina y Francia en esta edición de 2022 en Qatar.

La Copa Mundial de la FIFA es, por historia, el torneo más prestigioso para un futbolista. Por lo que significa y representa, los futbolistas siempre añaden un tinte especial para esta Copa del Mundo. Ante una nueva final, la que disputarán Argentina y Francia en Catar, es hora de posarse sobre uno de los apartados más curiosos de la historia de las finales en los Mundiales: ¿Qué jugadores llegaron y jugaron una con menos edad? ¿Cuáles fueron lo suficientemente importantes como para alargar su carrera y llegar a una entre los más veteranos? .

Atendiendo primero al histórico actual independientemente de la final, el primer capítulo nos deja ante el ‘top 10’ de futbolistas con más edad en jugar una final de Copa del Mundo. El portero italiano Dino Zoff tiene hasta ahora el récord después de haber jugado la final de 1982 con Italia a los 40 años y 133 días. De hecho, levantó el trofeo, ya que el combinado ‘azurri’ se apuntó una estrella más ese año. Por detrás quedan los registros del sueco Gunnar Gren (37 años y 241 días), el neerlandés Jan Jongbloed (37 años y 212 días) y el brasileño Nilton Santos (37 años y 32 días), este último el primer jugador de campo.

Una leyenda de los Mundiales como Miroslav Klose también se apunta al ranking después de haber jugado y ganado la final de 2014 con Alemania a los 36 años y 34 días. Algo más veterano que Liedholm, en Sucia, a los 35 años y 264 días. Con Alemania Occidental la disputó y la ganó Anton Turek (35 años y 167 días). Con casi la misma edad que Gio van Bronckhorst, que no pudo con España en 2010 a los 35 años y 11 días. Cierra el ranking de los más veteranos Dunga, que durante su etapa como futbolista jugó y perdió la final de 1998 con Brasil (34 años y 254 días).

De los que participarán o pueden hacerlo en la final de este fin de semana en Catar, apuntamos varios futbolistas que pueden entrar en esa clasificación. Lo tiene muy difícil Steve Mandanda (37 años y 265 días), no así un Olivier Giroud que, con 36 años y 79 días, entrará seguro en la historia de los Mundiales en ese ranking. También lo harán Hugo Lloris (35 años y 457 días), Leo Messi (35 años y 177 días), Nicolás Otamendi (34 años y 309 días), Di María (34 años y 307 días) y el Papu Gómez (34 años y 306 días).

En el otro extremo de la cuerda, nos encontramos con los futbolistas más jóvenes en jugar una final del Mundial. En muchos casos, talentos que luego mostraron su mayor nivel en los siguientes años. Quizás el caso más representativo es el número uno de la lista: Pelé. Con 17 años y 249 días, el futbolista brasileño participó y ganó en la final de 1958. Cierran ese podio el italiano Giuseppe Bergomi, con 18 años y 201 días en la final de 1982, y Kylian Mbappé, que ganó en 2018 con solo 19 años y 207 días en la segunda corona de Francia.

Cuatro casos se presentan también en la barrera de los 20 años: el argentino Francisco Varallo (20 años y 175 días en 1930), los brasileños Clodoaldo (20 años y 322 días en 1969) y Denílson (20 años y 322 días en 1966) y Franz Beckenbauer (20 años y 322 días en 1966). Por detrás, cierran ese ‘top 10’ el inglés Alan Ball (21 años y 79 días en 1966), el checoslovaco Josef Jelinek (21 años y 159 días en 1962) y el alemán Thomas Berthold (21 años y 229 días en 1986).

En este caso y en esta edición de 2022, solo hay cuatro futbolistas que optarían a entrar en ese ‘top 10’: Eduardo Camavinga (20 años y 38 días), Thiago Almada (21 años y 236 días), William Saliba (21 años y 269 días) y Enzo Fernández (21 años y 335 días).