La previa del clásico rosarino: como llegan Rosario Central y Newell´s

Los malos resultados del canalla dejaron al Killy González en la cuerda floja de cara al clásico ante Newell´s y llega con la necesita de un triunfo para seguir en el cargo, y aunque Sanguinetti llega más aliviado, necesita seguir sumando de a tres.

La realidad y el estado de ánimo se mide de gran manera, por encima de los rendimientos o despliegue futbolístico que tenga un equipo, sobre todo de cara a un partido tan importante como un clásico. Y tanto Central como Newell’s siempre afrontan obligaciones de ganarlo, al margen del presente que puedan transitar, aunque en este caso con distintas consecuencias que podría arrojar una derrota en cada uno de los equipos.

Por el lado de quien será local el domingo, en el Gigante de Arroyito, el panorama actual no parece ser el mejor, y el equipo no solo no puede disimular el presente con buenos resultados, sino que encima tampoco tiene una línea de juego que convenza a la afición, a diferencia de las temporadas anteriores. Y la caída el último fin de semana ante Barracas Central no hizo otra cosa llenar de dudas el futuro del Killy al mando del equipo.

Y, en la actualidad, sobre todo más cercana, no tiene otra opción que ganar con su equipo para eliminar finalmente los cuestionamientos, obviamente, si lo acompañan los buenos funcionamientos; y es que un traspié lo dejaría al borde del abismo, sin apoyo y con la dirigencia agobiada por la presión de los hinchas. El momento es difícil y es una realidad que desde distintas medios han comenzado a sonar, aunque por lo bajo, algunos nombres de entrenadores como alternativa en caso de un resultado adverso, ya que es la única manera que tiene una entidad de oxigenar un estado crítico que afrontan desde lo deportivo.

Newell’s, por su lado, logró una levantada en las últimas tres fechas con resultados positivos que calmaron las críticas iniciales que habían puesto en foco la figura de Javier Sanguinetti, que desde su llegada al equipo ha logrado imprimirle una nueva idea de juego; la que hizo que Banfiel compitiera tan bien en temporadas anteriores. Pero, como siempre pasa, los triunfos y el empate conseguido despejaron en parte el camino que está transitando, aunque el entrenador sabe que tendrá una prueba de fuego en el clásico rosarino, a pesar de que a diferencia de su colega el Kily su cargo no está en juego debido a los resultados y su muy reciente llegada, al principio de la temporada. Sin embargo, una victoria lo pondrá en la cima de los elogios y, por el contrario, una derrota lo podría ubicar en el fondo de los cuestionamientos.

El clásico está a la vuelta de la esquina y desde cada uno de los cuerpos técnicos saben que no es un partido más, como cualquier otro, porque más allá de los puntos en juego alrededor hay muchas más cosas en disputa, es la continuidad de un entrenador, crédito a futuro y, sobre todo, lo más importante para todos los involucrados que es la tranquilidad para transitar, al menos por un tiempo, el camino del torneo, junto con lo que significa para cada una de las aficiones el lograr el triunfo en el partido que involucra a toda la provincia de Santa Fe, y en particular a la ciudad de Rosario.