La Selección de Irán está en caos antes del comienzo de la Copa del Mundo

Si bien la breve preparación antes de Qatar no habrá sido ideal para nadie, pocos entrenadores pueden lidiar con tantos problemas como el entrenador de Irán, Carlos Quieroz. En los últimos meses, los disturbios civiles han provocado protestas masivas después de que Mahsa Amini fuera arrestada por la policía de moralidad en Irán por no usar un velo y luego muriera tres días después.

Desde que comenzaron esas protestas, varias figuras prominentes en Irán han criticado al régimen, encabezado por Ali Khamenei, por sus medidas draconianas en lo que respecta a los derechos de las mujeres. En esas cifras se incluyen Ali Daei y el exjugador de Osasuna Javad Nekounam, así como el actual delantero Serdar Azmoun.

15.000 manifestantes han sido arrestados desde entonces y alrededor de 20 han sido condenados a muerte. Brentford y el delantero iraní Saman Ghoddos se unieron a los llamados al cambio.

“Nadie está contento con eso y todos quieren ver un cambio. El cambio es muy fácil. Lo que la gente quiere no es nada especial, es solo libertad. No quiero decir que luches por ello porque no creo que la violencia sea la forma correcta, pero algo debe cambiar y esto ha estado sucediendo durante demasiado tiempo”.

Ha generado algunas preguntas incómodas para el técnico portugués Queiroz, que llevará a Irán al Mundial, a las que respondió con frialdad. “Ustedes doblan las rodillas en los juegos. Algunas personas están de acuerdo, algunas personas no están de acuerdo con eso, e Irán es exactamente lo mismo”, dijo Quieroz en respuesta a un periodista inglés.

Además, aparentemente hay una división dentro de la propia selección nacional. Según se informa, Azmoun y Mehdi Taremi tuvieron una discusión agresiva sobre el asunto, y este último presumiblemente apoyaba al régimen iraní.

A pesar de los llamamientos del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, y del presidente francés, Emmanuel Macron, para dejar la política fuera del fútbol, ​​parece que Quieroz no podrá hacerlo. Cabe señalar que la forma en que Infantino, Macron y Queiroz están hablando sobre temas en Qatar e Irán, podrían pensarse como cuestiones de opinión internas, pero en realidad se refieren a cuestiones de derechos humanos, más que a opiniones políticas. Huelga decir que el fútbol no debe ser una fuerza activa en la represión de la libertad de expresión.