Mancini seguirá como entrenador de la Selección de Italia

Roberto Mancini, finalmente ha dejado atrás la decepción por la falta de clasificación para el Mundial de Qatar, una vez más, y tras días de reflexiones ha decidido seguir al frente de Italia, para respetar el contrato que vence en 2026. Una elección que es todo menos sencilla, para algunos hasta inesperado por la fallida clasificación en el repechaje, tras el pitido final del partido contra Macedonia del Norte, donde sin dudas se sintió responsable, y estuvo a punto de tirar la toalla, y no quería seguir, pero que finalmente se convenció después de escuchar a los que le rodeaban, a su cuerpo técnico, a los jugadores y, sobre todo, al presidente Gabriele Gravina, quien nunca pensó seriamente en reemplazarlo, y lo ha tentado con algunas promesas y nuevos objetivos.

Las garantías de protección frente al poder abrumador de los grandes clubes que, por ejemplo, se negaron a posponer la jornada del campeonato del 19 al 20 de marzo, dando a la selección un día y medio de trabajo, y fortalecimiento de las estrategias para el relanzamiento del fútbol italiano, fueron algunas de las promesas del presidente. Además, la reorganización de los sectores juveniles, potenciación de los jugadores italianos y mayor consideración de la selección, que todavía muchos ven como un estorbo.

Todo esto fue importante pero no decisivo en la elección final: Mancini decidió seguir como entrenador porque los jugadores se lo pidieron, ya que se han aliado abiertamente con él, y sobre todo porque todavía tiene hambre de gloria, y ganas de seguir compitiendo, al igual que lo hicieron en la Eurocopa, donde sin dudas fueron la mejor selección, y por consecuencia, campeones. Un factor decisivo para mirar hacia delante, para conseguir los objetivos. “Todavía me siento joven. Quería ganar una Eurocopa y un Mundial y para este último tendré que esperar un momento. Me gusta este trabajo y con los chicos quiero reorganizar algo importante”. declarado el italiano.